Diseños y Estructuras JH
La empresa de ventanería en aluminio y vidrio que dirijo en Bogotá: diseño, fabricación e instalación con equipo propio.
disenosyestructurasjh.com →Soy Harvey Castillo. Crecí entre la sabana del Guaviare y las lomas de Ciudad Bolívar, y llevo cerca de veinte años en la ventanería. Fundé Diseños y Estructuras JH, construí el sistema con el que hoy trabaja todo mi equipo y creé PerfilSoft, para que la tecnología también llegue a los talleres de Colombia.
Vengo de donde las oportunidades casi no llegan. Por eso creo que la educación y la tecnología tienen que llegar a todos: a los oficios, a los talleres y a los jóvenes de los barrios.
Nadie me regaló el camino: lo armé pieza por pieza, como se arma una ventana. Así lo conté en mi columna de Las2orillas en 2022.
Del campo a la ciudad, del taller a la pantalla.
Vengo de San José del Guaviare, una región olvidada por la tecnología. En mi entorno, un muchacho de 16 años todavía no había visto un computador.
Mi mamá nos trajo a Bogotá, a un barrio de Ciudad Bolívar: «la misma selva, pero ahora de cemento». En la casa no había televisor.
Un profesor de matemáticas llevó al salón un televisor y un betamax con la serie de Carl Sagan. Desde ese día estudié por mi cuenta matemáticas, arte, filosofía, historia y astronomía, y en los tres últimos años del bachillerato llegué a ser el mejor alumno del colegio.
Ninguna universidad estaba a nuestro alcance. Mi mamá trabajaba por días y yo tenía que ayudar en la casa. Por mi rendimiento en el colegio me dieron una beca para estudiar informática en la Facultad Tecnológica de la Universidad Distrital.
En la mañana enseñaba en un colegio del norte y en la tarde en uno del sur: filosofía, matemáticas, de todo. Lo que ganaba no alcanzaba para el transporte y la comida, y tuve que dejarlo.
Mi profesor de informática me ofreció trabajo en una oficina de diseño gráfico y con eso empecé Ingeniería de Sistemas. Cuando se acabó el empleo entré como ayudante a una fábrica de exhibidores: ahí aprendí el oficio. Trabajaba de día y estudiaba de noche.
Emprendí mi negocio: una fábrica de ventanas y exhibidores. Mientras tanto seguí estudiando a los grandes inventores y empresarios, preguntándome por qué es tan difícil emprender en tecnología en Colombia.
Dirijo Diseños y Estructuras JH y cerré el círculo con el que soñaba de joven: hacer tecnología. Primero para mi taller y ahora para todos los talleres del país.
Nunca había oído hablar de Alejandría ni de Aristarco. Ver cómo Eratóstenes midió la Tierra me fascinó.
«Jamás a mis 17 años había visto algo parecido; nunca nadie había respondido las preguntas que mi mente hacía en silencio.»— Harvey Castillo, Las2orillas, 2022
Nada de esto salió de una oficina: salió de cotizar, cortar e instalar todos los días, y de no rendirme con el sueño de hacer tecnología.
La empresa de ventanería en aluminio y vidrio que dirijo en Bogotá: diseño, fabricación e instalación con equipo propio.
disenosyestructurasjh.com →Construí el sistema con el que trabaja hoy todo el equipo de JH: cotizaciones con plano y despiece, compras, producción, instalaciones y contabilidad en un mismo lugar.
La experiencia del taller convertida en una herramienta para los ventaneros colombianos: cotizar con plano y despiece, sin cuaderno ni hojas de cálculo.
perfilsoft.com →
Comparto lo que el oficio me enseñó, a veces a punta de errores, para que otros ventaneros no tengan que aprenderlo por las malas.
«Había pasado mis años de juventud intentando armar en mi cabeza la idea de ser alguien útil en este país.»— De mi columna en Las2orillas, 2022
A mí me cambió la vida una clase de matemáticas y una beca. En Colombia, demasiados niños tienen que salir a la calle a buscar el sustento y dejan de lado lo único que podría hacerlos diferentes: estudiar.
Se habla de los jóvenes como el futuro del país, pero las oportunidades para emprender en tecnología todavía dependen en gran medida del lugar donde uno nace. Esa puerta tiene que abrirse para los muchachos de Ciudad Bolívar y de todas las regiones.
Lo demuestro todos los días: un taller de ventanería puede trabajar con su propio software. Llevar la tecnología al oficio es dignificar el trabajo de miles de personas que construyen el país con las manos.
Cuando leía la historia de los grandes inventores, casi nadie a mi alrededor los conocía. Por eso enseño y comparto lo que sé: el conocimiento que no se comparte no transforma a nadie.
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